El parapente es un planeador diseñado y fabricado a partir de avanzada tecnología que aun, siendo compleja su manufactura, está construido sólo de tela y cuerdas, con el, es posible despegar a pie, volar solo con la ayuda de una suave brisa, además de permitir al piloto un aterrizaje seguro en casi cualquier lugar, siendo sorpendentemente facil su conducción y control.
Esta aeronave una vez inflada adquiere una peculiar forma de ala y posee un perfil arodinamico similar al de los aviones proporcionando sustentación a partir de una velocidad de 15 kph y alcanzando velocidades de hasta más de 60 kph, esas prestaciones le permite al piloto con la ayuda de corrientes térmicas ascenentes poder remontar alturas impensables, hasta de miles de metros pudiendo alcanzar distancias en vuelo libre de cientos de kilómetros, lo que conocemos en la actividad como "Cross Country"..
Los parapentes son alas, fabricadas bajo el mismo concepto que las de cualquier avión o planeador; con la diferencia de que en lugar de una estructura rígida, el parapente utiliza el viento relativo a su avance para inflarse a través de unas bocas en la parte frontal (borde de ataque), junto con costillas interiores para darle la forma aerodinámica necesaria para conseguir elevarnos, está diseñado para iniciar el vuelo desde una montaña o pendiente, o en plano, remolcado por un sistema de cables (Torno) volando tan lejos y tanto tiempo como sea posible valiéndose de las corrientes térmicas ascendentes.
Por ser una estructura completamente flexible y liviano es muy cómodo de transportar y guardar, se pliega de tal manera que cabe fácilmente en un bolso o morral, lo que convierte al parapente en la aeronave más básica, sencilla y ligera.
Aunque proviene del paracaidismo ha ido evolucionando de manera diferente, a tal punto de no tener mucho que ver con el paracaídas.
Su Historia
Los orígenes del parapente bien podrían ubicarse en épocas mitológicas en el tiempo de los Griegos con Dédalos e Ícaro, o quizás más recientemente en los dibujos visionarios de Leonardo da Vinci y sus fabulosos e invaluables aportes, o los paragüeros de Ourense, los hermanos Wright, y Langley, Otto Lilentahal, Plazt que en 1922 hizo una especie de vela no rígida con control aerodinámico sobre superficies de tela, Francis Rogallo patentó numerosas cometas que fueron un poco el germen de todas estas actividades.
El desarrollo de este germen vino de la NASA y sus experimentos para la recuperación de cápsulas espaciales. Aunque al final se decidieron por los paracaídas semiesféricos, ensayaron varios modelos de paracaídas cuadrados, con celdas infladas por el viento producido al descender a cierta velocidad. De estos desarrollos se beneficiaron los paracaidistas tanto civiles como militares.
Pero los primeros "vuelos" en parapente fueron los saltos que en 1978 realizaron Bosson, Betemps y Bohn, tres intrépidos paracaidistas franceses que decidieron intentar los primeros vuelos en paracaídas desde Los Alpes en las empinadas laderas de la alta Saboya, con unos paracaídas de salto de avión ligeramente modificados. Estos primeros vuelos fueron experiencias bastante inseguras, a duras penas conseguían franquear los obstáculos para conseguir realizar aterrizajes seguros y en muchas ocasiones éstos eran realmente peligrosos, al no saltar desde un avión y no existir la necesidad de abrir el paracaídas (puesto que se lanzaban con ellos abiertos), se comenzó a trabajar sobre la idea de mejorar estos paracaídas.
A base de muchos golpes y tropezones empiezan a perfeccionarlo y comienza a hacer eco en alpinistas, montañeros, aladeltistas, surfistas. Cuando a mediados de los 80 tratan de aprovechar las corrientes de ladera para prolongar la duración del vuelo, los fabricantes de alas delta y velas de windsurf ven la posibilidad de expandir sus reducidos mercados. Todo esto da como resultado la versátil ala de parapente con que volamos durante horas hoy día.
Su conducción
El Parapente está dotado de cuerdas o sistema de suspensión y los frenos (que son su principal medio de control) Estos frenos o conductores son dos manillas, una a la izquierda y otra a la derecha, que están unidas a través de una cuerda a la parte trasera del ala (borde de fuga). Al bajar una de las manillas, se baja esa parte del borde de fuga, esto hace que esa sección del ala vuele más lento girando la aeronave hacia ese extremo. Tirando de las dos manillas a la vez, el ala disminuye de velocidad, y volviendo a levantar las manos se aumenta la velocidad de desplazamiento del parapente, al soltar los mandos, el parapente se coloca en piloto automático volando a máxima velocidad y en línea recta. Esto convierte al parapente en la aeronave más fácil de pilotar.
Equipo Necesario para volar:
De Uso Obligatorio:
Ala de Parapente
Silla con protección dorsal o Arnés homologado
Casco integral para el vuelo libre (no utilizar cascos de montañismo u otros no adecuados).
De uso recomendado:
Paracaídas de emergencia (obligatorio en competición).
Botas con protección para los tobillos.
Variómetro (Alti-vario)
Radio de 2 m (obligatorio en competición).
Vestimenta y equipo adecuado (mono de vuelo y guantes).
Accesorios de uso recomendado para vuelos de distancia o de montaña:
Mapas de la zona a sobrevolar.
Brújula.
GPS
Bengala de emergencia.
Hidratación y alimentos.
Cualidades para pilotar un Parapente
Solo se necesita tener ganas de pasarla bien, puesto que el vuelo libre en parapente no es un deporte donde se haga mucho esfuerzo físico, no es necesario estar en gran forma, a menos que se practique a alto nivel o en competición, solo se requiere lucidez, cierto grado de concentración y las indicaciones serias de un buen instructor de vuelo para que se pueda desarrollar la actividad con un buen nivel de seguridad. No hay límite de edad o sexo para hacerlo, se puede volar en parapente a partir de los 18 años (16 años con consentimiento paterno) y es imprescindible no temer a las alturas.